| Los diez errores más grandes en los arreglos caseros |
Todas los proyectos de reparación o mejora de una propiedad tienen sus altibajos, y pueden surgir muchos errores. Nadie está exento. Sin embargo, evitar equivocaciones costosas requiere mucho más que memorizar refranes como “mida dos veces, corte una” o “ajuste a la derecha, suelte a la izquierda”.Equivocaciones en la reparación de una propiedad que no debería repetirUn truco esencial: es posible aprender de los propios errores, pero es mejor aprender de los errores ajenos.1) Comprar a precios excesivos o en una mala ubicación En ocasiones, las personas que deciden realizar todo sin ayuda, fracasan aún antes de empezar la remodelación. Esta situación se genera fundamentalmente por dos motivos. En primer lugar porque han pagado un precio excesivo o, en segundo lugar, porque han comprado en el vecindario equivocado - cerca de una autopista, o al lado de esa familia solitaria encerrada entre una cadena de tiendas. La forma de evitar ambos problemas es analizar las ventas comparativas realizadas en el vecindario, y consultar sobre las desventajas de su ubicación. Si usted no desea vivir en una ruta área, es probable que los nuevos compradores tampoco. Recuerde que el mejor momento para pensar en una posible venta en cuando se realiza la compra, pues ni siquiera la remodelación más bella hará que su propiedad se venda si desde la parte trasera se ve el basurero de la ciudad. 2) No investigar códigos ni obtener permisos Muchos individuos que actúan por su cuenta evitan obtener permisos porque temen los costos o consideran que no son necesarios. Algunas ciudades emiten habilitaciones por motivos políticos, y algunos pueden parecer inútiles, pero deben obtenerlos de todas formas, pues es ilegal negarse a realizarlos. Algunas razones para hacerlo: • Los inspectores le asegurarán que el trabajo sea correcto y acorde al código. • Muchos compradores no querrán adquirir una propiedad que haya sufrido modificaciones sin habilitación. • Si un vecino denuncia sus actividades al gobierno y un inspector descubre que ha realizado trabajos sin permiso, podrían obligarlo a destruir la obra y comenzar nuevamente. 3) Fallas en la preparación de un plan de trabajo escrito Las personas muy entusiastas creen que el trabajo tomará menos tiempo del necesario. Tome la precaución de preparar un calendario, día por día, resaltando cada parte de la tarea a realizar y las horas que necesitará para completarlas. De esta forma, tendrá un cronograma ajustado y un marco de tiempo realista. Por ejemplo, el trabajo de colocar cerámicos no puede completarse en una sola jornada. • Primero, se aplica el cemento, se cortan las piezas y se colocan. El área necesita asentarse y secarse durante 24 horas. • Luego, hay que dejar que las piezas se asienten. • Aún debe esperar otro día antes de poder caminar sobre el nuevo piso. 4) Calcular un presupuesto demasiado bajo La creencia común indica que hay que calcular el costo y multiplicar la cifra por tres. Pero no es realmente necesario. Calcule cada material en sus estimados, incluyendo elementos simples como clavos, grapas, cinta de fibra de vidrio o mezcla para juntas. Todo suma. Luego, calcular al menos 15 por ciento de materiales para desperdiciar, y un 30 por ciento adicional por los aumentos de precio, en especial si no planea adquirir todos los materiales al mismo tiempo. 5) Emprender tareas para las que no está capacitado Si le teme a las alturas, no instale un techo, pues la vida es corta y no querrá morir antes de tiempo. Contrate a alguien para realizar esa tarea. Al momento de encarar una tarea, piense en todo el proceso de principio a fin, pues no querrá llegar a mitad de camino y descubrir que es incapaz de completarla. Algunos proyectos requieren de más de una persona. Por ejemplo, es muy difícil colgar una placa de yeso en el techo sin ayuda, aún utilizando accesorios de ayuda. Cuide el peso que levanta, pues podría romper algo a sus espaldas o hacerle perder el equilibrio. 6) No prever los imprevistos Nunca se sabe qué esperar al momento de derribar un muro. Por ejemplo, podría encontrar termitas o escarabajos. Una peste podría requerir una erradicación y/o una reparación estructural. Tal vez descubra cables que necesitan ser reemplazados, cañerías que deben soldarse o problemas de humedad que pueden haber podrido vigas o molduras. Acomode su presupuesto y permita un poco de flexibilidad en el cronograma de trabajo para lidiar con estas sorpresas desagradables. 7) Evitar las inspecciones Siempre, siempre, siempre debe realizar una inspección de la propiedad que planea comprar. Contrate a una persona calificada y acreditada para realizar la operación, es decir, no llame a su tío Joe o a un amigo constructor. Convoque a un inspector real. Observe la inspección y realice preguntas. Preste especial atención a los temas de seguridad. Sea un comprador informado. Si el inspector decide convocar a otro constructor profesional para realizar otra investigación, averigüe si se debe a que hay problemas serios o a que el inspector no está habilitado para analizar ciertas partes de la casa. Existe una diferencia. 8) Utilizar las herramientas incorrectas A la hora de elegir herramientas, no puede equivocarse al escoger instrumentos profesionales diseñados para cumplir funciones específicas. Es cierto que puede usar un taladro para atornillar piezas de madera a una junta, no puede utilizar una sierra para realizar cortes precisos, ni un taladro inalámbrico de 9 voltios para realizar agujeros de 6 pulgadas en una viga. Mantenga la seguridad. • Utilice anteojos protectores cuando use una sierra eléctrica. • No se pare en el último escalón de una escalera. • Desconecte la energía cuando trabaje con electricidad. 9) Comprar materiales baratos Evite escatimar. Si bien es posible comprar cerámicos a un precio de 50 céntimos por pie cuadrado, es seguro que las piezas se quebrarán. Los compradores notarán si el granito de la cocina es de un cuarto de pulgada o si los zócalos son de plástico. Usted debe buscar que la calidad de su trabajo reluzca en toda la casa. Si realiza una compra cuidadosa y negocia precios, puede obtener mercadería de marcas importantes a un menor precio. De esa forma, podrá mencionar el nombre de los fabricantes en sus datos publicitarios y los compradores jamás sabrán cuánto pagó. Mejor aún, no lo llamarán luego de la transacción para quejarse de que su nuevo lavaplatos pierde agua. 10) Subestimar el valor de reventa Los propietarios autosuficientes disfrutan de utilizar una regla que indica que es posible vender una casa por un precio dos o tres veces mayor al costo de adquisición y de reparaciones. Sin embargo, esa fórmula no funciona en todos los casos. El camino más sabio es observar las ventas comparables en el vecindario para determinar si las mejoras son similares a las del resto. Exagerar no es una buena idea. Calcule el nivel inferior de esas ventas comparativas como el posible retorno de su inversión. Cualquier cálculo superior a esa cifra estimada es un lujo. |